constancia
- Carla Castillo
- hace 5 días
- 1 Min. de lectura
La cosa que más me cuesta y la que más anhelo. Ser constante es lo más complicado de seguir una rutina, esto porque no somos robots, porque sentimos, preferimos y tenemos libre decisión para saltarse el ejercicio o para no ir al trabajo o la escuela.
Seguir y no parar es un trabajo diario que nadie te asegura que te llevará al resultado que quieres; pero lo hacemos porque lo que mueve a la constancia es la ilusión. Siempre creo que es bueno aferrarse a algo, aferrarse tanto que cuando llegue la tarde y todavía no escribas tu entrada diaria, sientas un remordimiento en lugar de un sentimiento de que no pasa nada.
Yo me aferro a los resultados, soy muy de números, analizar la situación.
Pronosticar no es igual que vivir, pero a mi me ayuda a visualizar lo que deseo.
Me aferro a eso, a ese "crack mental" que te da pensar en hacer algo y que salga bien. Quiero sentirlo dos veces, no sólo pensándolo, sino también haciéndolo.
Eso es el motor de la constancia, eso a lo que te aferras.
¿tú a que te aferras cuando nada más funciona? aférrate y no lo sueltes.
-cacho de humano








Comentarios