Hermana menor
- ugh

- 10 jul
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La mayor de dos hijas en mi casa soy yo; no nos llevamos muchos años de diferencia con Sofía, sólo un par de años.
Personalidades muy distintas, caras muy similares, altura no les cuento ( me saca 10 centímetros); por más diferentes que seamos sabemos que contamos la una con la otra.
Crecer junto a alguien es algo que no todas las personas tienen el privilegio de vivir, agradezco poder hacerlo; en mi juventud quizá no lo entendía, me molestaba por tonterías como compartir habitación, porque tomaba mi ropa sin preguntar o porque no se encargó de lavar sus trastes sucios ( y ella conmigo por las mismas cosas).
Sofía vivió unos años fuera de la ciudad y este año regresó. Ha sido complicado regresar pero en medio de todo el caos me alegra mucho que esté aquí. No sabes cuanto puedes extrañar a alguien hasta que se va.
Ser hermana mayor es confuso porque todo te llega primero, lo bueno como lo malo; las crisis de la adultez joven, un corazón roto, estar estresada por pagar las cuentas, acabar la escuela, a veces la ropa o los juguetes; por mencionar algo.
No cambiaría ser hermana mayor de Sofía por nada, porque eso me permite protegerla y aconsejarla; no todo es tan serio como parece, la vida siempre cambia pero es parte de crecer y nunca vas a estar sola.
Debemos de entender que "venimos a pasarla bien" se acomodan las cosas.
Este escrito es para todas las hermanas mayores o menores que lean esto, pero especialmente para la mía.
La vida apenas empieza a las veintitantos, lo resolveremos juntas. Te quiero.
-cacho de humano



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