Lóbulo frontal al 99%
Esta semana es mi cumpleaños 25, algo que me hace sentir extraña. Yo sé que no se me acaba el tiempo, que quizá apenas comienza, pero aceptar que todo cambia todo el tiempo es difícil cuando crees tener un camino trazado.
Una lista por cumplir que es borrosa, sueños que se ven más lejanos de lo que creías a los 20 pero que ese tiempo les da cierta verdad de ser.
A veces me abruma tener tantas opciones para hacer de mi vida lo que quiera, otros días lo agradezco profundamente. Tener la capacidad de decidir qué camino tomar es un privilegio que no todos tienen.
Trabajo en lo que me gusta, puedo jugar futbol mientras estudio una maestría, procuro a mis amigxs y familia; escribo aquí, la música, el cine y el arte hacen mi vida más ligera.
Se dice que a los 25 años tu cerebro se termina de desarrollar; espero venga acompañado de esa certeza que tanto busco, esa certeza de que nada es para siempre y todo cambia en cuestión de segundos.
Ver esa realidad con ojos compasivos es lo que quiero, una visión estoica pero que quiere vivirlo todo; sentirte menos sola cuando están únicamente tus pensamientos.
Mi vida es y será lo que quiero que sea; creo que la clave es intentar hacer lo que te haga sentir.
Mi cerebro esta a punto de cocinarse por completo, estoy agradecida por eso.
¿La vida cambia? Sí, a todas horas. Está bien.
-cacho de humano




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