Aguantar los semáforos en rojo
No recuerdo un día donde no ande con prisa; incluso los domingos una actividad tras otra. ¿Termina siendo mi elección? O ¿es mi método de defensa por no disfrutar el descanso?.
Si me preguntan, pienso que es la segunda opción; siento que se me acaba el tiempo. Incluso sin prisa acelero para alcanzar a pasar en lo último de la fila del verde, viendo como el semáforo cambia a rojo mientras avanzo sin ir siquiera tarde.
Ese minuto que pienso que me “ahorro” puede ser un momento para bajar el ritmo, observar mi entorno o simplemente existir.
Me cuesta mucho no tener algo que hacer, tomar vacaciones y desconectarme de mi rutina. Hace un mes compré un libro de colorear que no he estrenado sólo por decidía. ¿Cómo hacer algo por el simplemente de hacerlo?
Esa es la pregunta constante a mi misma; sería más plena si todo lo que está en mi lista de actividades fuera una parte de mi vida dejando espacios para no hacer NADA. Pienso que sí pero es complicado hacerlo.
Es difícil para mí, lo estoy intentando. ¿Para ti es fácil? Dame un consejo para aguantar los semáforos en rojo.
Mi vida es un calendario dirigido por el reloj suizo de mi mente; a veces necesito que se descomponga.
-cacho de humano




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